Decidimos salir de la trinchera

Y llegó la sexta temporada con nueva web incluida

Todo comenzó como una necesidad personal, una terapia que calmase el alma ante las idas y venidas de la vida en una gran urbe. Podría decirse que un refugio en forma de cultura cuyo enfoque estaba aún por trazar. Y así inicié el camino sin saber muy bien a donde ir, lo único que estaba claro era la herramienta a utilizar, la radio.

Con el paso de las semanas el experimento con sabor a café fue cogiendo forma y vi claro que había un hueco que podía ocupar, un hueco muy pequeño dentro de una gran necesidad social. Poco a poco fue creciendo este espacio radiofónico que anhelaba la trasformación social, a través de la cultura y el fomento del pensamiento crítico.

Y por este espacio que acuna las humanidades fueron pasando un gran número de viajeros, algunos siguen dejándose ver de cuando en cuando, otros partieron a otras tierras, y otros están por llegar. A todos ellos, gracias.

El Café de la lluvia está siempre en constante movimiento y a las puertas de la sexta temporada llega el momento de dejar de ser pequeños, de salir de la trinchera y no conformarse. Hay un gran horizonte por alcanzar, es necesario llegar allá donde la cultura de plástico contamina todo. Sin una mirada crítica estamos perdidos como sociedad, no lo olvidemos.