Demasiados historiadores […] hacen historia de la misma manera que tapizaban sus abuelas. Al puntillo. Son aplicados. Pero si se les pregunta el porqué de todo ese trabajo, lo mejor que saben responder, con una sonrisa infantil, es la cándida frase […]: «Para saber exactamente cómo pasó». Con todo detalle, naturalmente. (Lucien Febvre, 1953, Combates por la historia, p. 68). UN INSTANTE HISTÓRICO El Congreso Nacional de Chile se incendió en 1895 y en 1906 lo dañó un terremoto. Su costosa reconstrucción acabó justo a tiempo para celebrar el Centenario de la Independencia en 1910, pero aún faltaba decorar la cabecera de su Salón de Honor. Para solucionarlo, los presidentes…