En estas cuestiones temo lo siguiente: que acaso creas que te estás iniciando en los rudimentos de una doctrina irreverente o emprendiendo un camino de crímenes. Es al contrario, más a menudo esa religión provoca acciones criminales e irreverentes. (Lucrecio 1.80-83) EL BARCO DONDE VIAJAMOS El barco donde viajamos se traslada, aunque parezca que está quieto […]. Los astros todos parecen estar detenidos y fijos en la oquedad del éter, pero todos están en continuo movimiento. (Lucrecio 4.387-392) El velero se disponía a salir de la bahía de Valparaíso cuando una corriente lo arrastró a una zona de rocas superficiales que destrozaron el casco. Era bastante habitual caer en aquella…