La idea de Europa tiene un amplio espectro, que supera con mucho el mero concepto geográfico. Europa también es un cosmos político, una constelación cultural y, en esencia, una civilización. Su extensión, sin embargo, fue siempre difícil de determinar, al fluctuar sus fronteras dependiendo de cada momento histórico. Aún resuena en el oído de muchos la frase “Europa empieza en los Pirineos”, fruto del deseo de algunos de maximizar el particularismo Ibérico hasta alejar a sus pueblos del continente. Lo mismo puede decirse de otros espacios periféricos que, sin dejar de ser nunca considerados Europa, fueron excluidos en algún u otro momento, ya fuera con motivo de su riqueza, su…