Verano de 2018, julio para más señas, agobio y confusión en una de las salas del Louvre, la Gioconda no está sola, ni siquiera tiene tiempo para tomarse un café a lo largo de la jornada, las cámaras no la dejan ni suspirar.
Verano de 2018, julio para más señas, agobio y confusión en una de las salas del Louvre, la Gioconda no está sola, ni siquiera tiene tiempo para tomarse un café a lo largo de la jornada, las cámaras no la dejan ni suspirar.