Silesia, 1806, unas semanas más tarde de la batalla de Austerlitz. Mientras Napoleón Bonaparte redefine el mapa de Europa, dos oficiales de su ejército, Feraud y Hubert, combaten en un duelo. Se trata del tercer enfrentamiento entre ambos y, para entonces, su disputa por una cuestión de honor ya se ha hecho célebre entre las huestes francesas, por lo que no es de extrañar que en esta ocasión haya público en el duelo. Como arma utilizan el sable de caballería, con el que durante largos minutos luchan, hiriéndose mutuamente y dejando sus camisas reducidas a harapos. Tras siete choques y dado el cansancio de ambos, sus padrinos deciden poner fin…