¿Quién no se ha perdido en el museo? ¿Quién no ha caminado solo por las salas más recónditas ante la atenta mirada de las personas que un día fueron y hoy son lienzo? De vez en cuando decido vagar solo por los pasillos de los museos. Es una costumbre que creo que muchas personas compartimos y no deja de ser un sano ejercicio para el alma. Un camino introspectivo que a su vez me une a siglos pasados. El velo de la historia se cae poco a poco y atisbo destellos del ayer a la vez que me descubro a mi mismo, porque de eso también se trata cuando nos…