En 1920 se estrenó en Nueva York la película “El gabinete del doctor Caligari” causando una gran fascinación entre el público americano, que nunca antes había visto el particular estilo del cine alemán. La crítica tampoco se mostró indiferente y si bien alabó el film, pronto lo tildó de siniestro y macabro. “Deja un gusto de cenizas en la boca”, dijo uno de los críticos. Pero ¿puede que detrás de este estilo tan único hubiera algo más que arte y espectáculo? ¿Puede que también hubiera un pensamiento colectivo oculto, el del pueblo alemán de los años 20 y 30, que pocos años más tarde sería determinante en el ascenso del…