La Trilogía Londinense

4 meses ago elcafedelalluvia 0

Lo viejo siempre es mejor. Es una premisa bastante aceptada, especialmente en el cine, y muy válida. Actualmente las películas, sobre todo en Hollywood, se centran más en ofrecer una remesa espectacular de efectos especiales, que tener un guion y una historia de peso. Eso no quiere decir que no se estrenen actualmente verdaderas obras de arte cinematográfico. Pero volvamos a la importancia del guion. En el cine de producción europeo, que no cuenta con las ingentes remesas de dinero de Hollywood, se hace necesario para hacer de contrapeso de esa falta de efectivo, el tener un sólido guion, una buena historia para contarnos, que permita que esa película se desmarque, y aquí podemos destacar el cine británico, muy valorado desde los 90 por la calidad de sus guiones.

Guy Ritchie. Foto: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Guy_Ritchie_2012.jpg

Personalmente, me encanta el cine británico, desde las comedias románticas de Hugh Grant a Trainspotting, pasando por This is England. Pero sin lugar a dudas siento predilección por Guy Ritchie, uno de los mejores directores y sobre todos guionistas que ha dado Inglaterra. Cintas como Lock, Stock and Two Smoking Barrels o Snatch le llevaron a ser considerado como el Tarantino británico, y no es para menos, pues podríamos decir que es de la misma escuela: tramas entrelazadas, amplitud de personajes pintorescos, brutalidad gratuita, monólogos interminables, etc.

Es precisamente de estas películas de las que vamos a hablar hoy, Lock, Stock and Two Smoking Barrels, Snatch, y Rockonrolla, Es posible que hablar de trilogía no sea lo más propio, de hecho, no estamos ante una trilogía tal cual, como Regreso al futuro, o Indiana Jones, por ejemplo. Pero en mi opinión, estas tres películas, en las que además de ejercer como director, Ritchie escribe el guion, pueden ser consideradas como una trilogía, he aquí el porqué: aunque no son una historia continuada ni los personajes son los mismos, la temática tratada, la ambientación, y especialmente la construcción de los personajes, hace que puedan relacionarse entre sí y sean muy similares en sus formas. En las tres películas se muestra la manera peculiar de Ritchie de hacer cine, con un gran reparto coral de peculiares personajes que rayan lo colorido y lo imposible, como Mickey de Snatch, o Johnny Quid de Rockonrolla. Todos ellos se ven inmersos en una serie de diferentes tramas igual de imposibles o absurdas que los mismos personajes, con giros imprevistos, cruzándose unas con otras y que acaban entremezclándose al final.

En cuanto al nombre de la trilogía, algunos la llaman la Trilogía Londinense, mientras otros la Trilogía de la Libra, en clara referencia a la Trilogía del Dólar de Sergio Leone.

Debo dejar claro que son tres de mis películas favoritas, especialmente las 2 primeras, así que no encontrareis aquí una mala crítica. Es más, no he podido evitar al escribir estas líneas hacerme un visionado (posiblemente por décima vez) de Lock, Stock and Two Smoking Barrels.

Póker y trampas

Cartel de la película. Foto: http://www.imdb.com/title/tt0120735/mediaviewer/rm1138956032

Lock, Stock and Two Smoking Barrels supuso el debut de Guy Ritchie como director de largometrajes allá por el año 1998. Este film fue todo un éxito y rápidamente se convertiría en una película de culto, y es fácil entender por qué. Una serie de personajes muy peculiares que son el peso principal de la película, aunque no muy “trabajados” (es de destacar por ejemplo que Ritchie apenas profundiza en el cuarteto protagonista, posiblemente por el hecho de que casi siempre aparecen los 4 juntos), pero eso no es lo importante, al tratarse de un reparto coral de personajes.

Ritchie trata temas como la mafia, el juego, las drogas y la violencia, con un guion que poco tiene de lineal, pero que no pierde coherencia ni ritmo a lo largo de la película, y nos mantiene pegados al asiento. Estos recursos se convertirían en una marca de identidad de Ritchie, a los que deben sumarse el uso de ángulos de cámara novedosos y poco comunes. También hace uso de la voz de un narrador para introducir la trama de la historia (aún sigo preguntándome porque en la versión del doblaje en castellano se eligió a Santiago Segura para poner la voz del narrador), recurso que utilizaría en otros de sus films como Rockonrolla.

Diamantes y gitanos

Escena de la película. Foto: http://www.imdb.com/title/tt0208092/mediaviewer/rm951125504

Tras el éxito de su opera prima, dos años después Ritchie estrenaría Snatch, conocida en España con el subtítulo de Cerdos y Diamantes. Podríamos decir que se trata prácticamente de una segunda versión de Lock, Stock…, la obra sigue la línea creada por su antecesora, Estamos pues ante una versión mejorada, en la que Ritchie pule sus métodos, eso sí, con un estilo narrativo calcado del anterior film.

Además, repiten una gran mayoría del reparto anterior, como Jason Statham, Vinnie Jones, o Jason Fleming entre muchos otros, y de nuevo se nos presentan un amplio elenco de llamativos personajes, de entro los cuales hay que destacar especialmente el del gitano Mickey, interpretado por Brad Pitt en uno de sus mejores papeles. Hay que decir que Brad Pitt presionó para tener un papel en la película tras haber visto Lock & Stock, y al parecer, ante la incapacidad de Pitt para conseguir el acento londinense que quería Ritchie, el director optó por ofrecerle el papel de un gitano de habla prácticamente incomprensible, lo cual fue todo un acierto (sea en versión original, o en la versión doblada al castellano, sus diálogos son tan ininteligibles como divertidos). A este personaje deben sumársele otros tan llamativos como Boris el Navaja, Tony Dientes de Bala o El Ladrillo.

Por cierto, este año se estrena una serie británica del mismo nombre y basada en la película, aunque con distintos personajes. Está protagonizada por Luke Pasqualino y Rupert Grint entre otros.

¿Qué es un Rockonrolla?

Si con sus dos primeros trabajos Ritchie se consagró como un gran director, sus siguientes trabajos le llevaron por la senda de la amargura. En 2002 y 2005 estrenó Swept Away (cinta protagonizada por la que era su mujer entonces, Madonna) y Revolver respectivamente, siendo ambas un fiasco, tanto de crítica como de taquilla.

Puesto a recuperar el prestigio que había perdido, en 2008 decide regresar a sus orígenes, y estrena Rockonrolla, con la que repite la fórmula de Lock & Stock y Snatch, los bajos fondos de Londres, historias entrelazadas, y un reparto coral en el que destacan especialmente Gerard Butler (en su papel de Uno Dos), un Tom Hardy (Bob el Guapo) cuya carrera estaba a punto de despegar, y Mark Strong (Archie).

Podríamos decir que se trata seguramente de la más floja de las tres, con algunos diálogos demasiado extensos y escenas que tienen poca relevancia en la trama, así como por una falta de frescura en el planteamiento. Aun así, estamos ante un film que no desmerece, seguimos hablando de Ritchie y de su mejor fórmula cinematográfica: personajes interesantes, varias tramas (aunque algunas con mayor relevancia que otras), escenas entretenidas y con momentos realmente divertidos.

Para concluir, si aún no conocéis esta particular trilogía, os animo encarecidamente a viajar al Londres más macarra del cine. Como diría Avi en Snatch:

Sí, Londres, ya sabes: pastel de riñones, tazas de té, mala comida, peor clima y esa Mary Poppins de los cojones… ¡Londres!

Víctor Tirador García

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