NES: la caja mágica de los 8 bits

Cambiamos de tercio en el artículo de este mes y nos sumergimos de lleno en el mundo de los videojuego para volver la vista al pasado, a los albores de la industria del entretenimiento electrónico de la mano de una videoconsola que marcó una época y cuya influencia ha llegado hasta el presente: la Nintendo Entertainment System, más conocida por sus siglas “NES”. Una máquina que llegó a vender la friolera de más de 60 millones de unidades y que contó con un catálogo insuperable en su época, del cual se llegaron a vender más de 500 millones de juegos.

El nacimiento de la NES

Atari

Tenemos que situarnos en el año 1983. En esos tiempos, Nintendo, una empresa japonesa con sede en Kioto y dedicada tradicionalmente a la fabricación de barajas de cartas, ya llevaba años en el negocio del entretenimiento electrónico con productos como las máquinas portátiles Game & Watch y juegos para arcade como Donkey Kong. No obstante, la situación del sector vivía en ese momento una profunda crisis en el corazón de su industria, Estados Unidos. Las desacertadas políticas de la empresa líder en aquellos años, Atari, llevaron a la pérdida de confianza por parte del público hacia el videojuego doméstico que aún estaba dando sus primeros pasos. Se trató de una crisis que puso en serio peligro el futuro de las videoconsolas y marcó el fin del dominio de la Atari 2600, pero lo que se estaba fraguando en Japón revolucionaría este mundillo para siempre.

La Famicom, versión japonesa de la NES

Pese a las reservas iniciales, Nintendo pone a la venta en Japón, en ese mismo 1983, la videoconsola Family Computer, más conocida como Famicom. La propuesta era una máquina que funcionaba a partir de cartuchos, y contaba con dos controladores unidos a la misma mediante cables. Acompañada de juegos como Donkey Kong o Popeye, la consola no tardó en convertirse en un auténtico éxito de ventas en el país del sol naciente, siendo líder en ventas ya en 1984. Este impulso convenció a Nintendo de que era el momento de dar el salto a Estados Unidos y otros países del mundo.

El diseño definitivo de la NES

Tras algún aberrante diseño previo para olvidar (Nintendo estaba convencida de que, para triunfar en EEUU tras la crisis, la consola no debería parecer una consola, sino un electrodoméstico más), finalmente fue en 1985 cuando la versión americana de la Famicom, denominada Nintendo Entertainment System, salió al mercado en EEUU de forma bastante escalonada (aún persistía el miedo de los minoristas a distribuir un producto como este después del crack de 1983). El contundente éxito de ventas facilitó la decisión de dar el salto a nuevos mercados como el europeo, donde la máquina llegaría al público sin sufrir variaciones respecto al exitoso modelo norteamericano.

Los motivos del éxito

Pantalla inicial del legendario Super Mario Bros

¿Cuáles fueron las razones del éxito de esta legendaria máquina? Es importante valorar en su justa medida la importancia de la NES y no olvidar el impacto que tuvo en el futuro del sector. Si en 1983 los expertos anunciaban que se había llegado al fin de las consolas de videojuegos domésticas y que el futuro estaba en el Arcade, a finales de la década la industria florecía impulsada por las ventas de Nintendo (NES y Game Boy) y SEGA (Master System y Megadrive) en lo que se denominó “la guerra de las consolas”. Además de revitalizar el negocio del entretenimiento electrónico doméstico, la nes, con un diseño vanguardista y arriesgado, sentó unas bases y pautas que, groso modo, se han venido perpetuando hasta hoy. Sirva de ejemplo para ello el diseño del pad que ideó “la Gran N”, compuesto de una cruceta, dos botones de acción (A y B) y dos botones de función (select y start). Todos los controladores diseñados a partir de entonces (con algunas excepciones) se han basado en este diseño y le han ido añadiendo funcionalidades.

Una muestra del catálogo de NES

No obstante, la principal causa de la gran acogida de la NES radica en su inigualable catálogo. A través de la firma de un contrato de exclusividad con las más importantes desarrolladoras de videojuegos del momento, Nintendo se aseguraba un catálogo propio cargado de third parties y productos de enorme calidad. Además, para evitar los errores cometidos en el pasado por Atari y su catálogo lleno de productos de bajo nivel, Nintendo ideó el “sello de calidad” que garantizaba que los juegos que salían al mercado para esta máquina habían pasado el visto bueno de la compañía nipona. Para el recuerdo han quedado títulos como Contra (llamado en Europa Probotector), Maniac Mansion, Mega Man, Adventure Island o Castlevania, pero donde Nintendo se lució de verdad fue con su catálogo propio. Juegos como Metroid, Ice Climber, Kirby’s Adventure, The Legend of Zelda o Zelda II escoltaban a la verdadera joya de de la corona de aquella generación de 8 bits: los juegos de Super Mario Bros. El fontanero ideado por Shigeru Miyamoto se convirtió en el símbolo de la consola y bandera de la compañía a partir de entonces.

Los últimos años de la NES

Una pantalla del famoso The Legend of Zelda

Tras años de dominio absoluto del mercado por parte de Nintendo, la competencia empezó a mover ficha y pronto llegaron nuevas máquinas con superiores prestaciones para hacer sombra a la NES, lo cual motivó que desde la compañía nipona se pusieran manos a la obra para lanzar a la venta una nueva máquina de mayores prestaciones, que recibiría el nombre de Super Nintendo Entertainment System. La NES convivió con los nuevos sistemas durante la primera mitad de la década de los 90, hasta que cesó su producción oficial en 1995.

Es innegable el impacto que la videoconsola causó en toda una generación de niños y jóvenes allá por los 80, hasta el punto de convertirse, hoy en día, en un verdadero objeto de culto y alentar un vivo mercado de coleccionismo. Para muchos, fue la puerta de entrada al fascinante mundo de los videojuegos (que hoy en día supera en facturación al cine) y la nostalgia hacia esta “caja mágica” ha llevado, incluso, a que Nintendo haya lanzado recientemente una nueva edición “Mini” cuyas ventas han superado todas las expectativas. La NES fue el comienzo de un viaje apasionante que continua hoy en día en la que ya es la octava generación de las videoconsolas.

Antonio Cristóbal Castellano

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