Carlos Asensio a fuego con Arder o Quemar

Arder o Quemar es el último libro de poemas de Carlos Asensio Alonso. Lo publica a través de la editorial Maclein y Parker. Hablamos con él sobre el poemario y otras cuestiones ligadas al mundo de la poesía.   

Arder o Quemar es el último libro del poeta Carlos Asensio
Portada del libro | Maclein y Parker

¿Qué referentes en el mundo de la poesía te acompañan?

Siempre tengo como referente a Federico García Lorca, aunque su estilo literario y el mío estén muy alejados. Le considero imprescindible en cuanto a contenidos, temas que aborda y en la manera de utilizar el lenguaje.

Por otro lado, otra figura muy influyente es Arthur Rimbaud, sobre todo por su prosa poética, fue uno de los primeros que escribió poesía con la forma de la prosa, sin olvidar el simbolismo francés. Finalmente y como gran referencia tengo muy presente a Alejandra Pizarnik; principalmente por su prosa poética así como por la carga de significado e intensidad con el que dota a las palabras. De hecho, ella está muy presente en mis dos libros de poesía.

¿Qué tipo de viaje emprendes con Arder o Quemar?

Es un viaje intenso. En el que parto de esa dicotomía que son las dos formas de ver la intensidad del mundo, cuando arder es un sentimiento bueno, creativo que te hace crecer o cuando se convierte en algo destructivo. El viaje parte de esa fuerza de emotividad que todos tenemos y que bien conducido es algo bueno y cuando se desborda se convierte en algo negativo, entonces te quemas a ti y a todo lo que te rodea.

¿En qué te has inspirado para escribir Arder o Quemar?

La base es mi vida. Esto no quiere decir que también te empapes de temas que escuchas y ves a tu alrededor y por supuesto de lecturas. Estas últimas se notan en la forma con la que tratas los temas. Pero podríamos decir que Arder o Quemar habla sobre un momento de mi vida.


¿Por qué Vulcano como uno de los protagonistas de Arder o Quemar?

La figura de Vulcano surgió de forma espontánea. En realidad no fue buscada, pero me pareció acertado rescatarla de la mitología para hablar del fuego como un sentimiento que es capaz de construir y destruir por partes iguales.

¿Tienes influencias orientalistas en tu obra?

Me gusta combinar figuras más desconocidas del orientalismo y también he empezado hace tiempo a leer literatura japonesa y china y esto nota en el vocabulario y la forma que empleo al abordar ciertos temas en Arder o Quemar.

Los elementos naturales están muy presentes en Arder o Quemar.

Me interesa la belleza y la naturaleza es la belleza primigenia. Me encantan todas las artes y de ellas bebo para manifestar la poesía, pero la naturaleza es el arte principal. Además, a lo largo de mi vida he estado en contacto con el mundo rural. Al final tiendes a idealizar el campo y la naturaleza, sus símbolos son muy poderosos. Ahora hay mucha poesía reivindicativa que utiliza símbolos para hablar de recortes y problemas sociales, pero a mí me parece mucho más poderosos hablar de la naturaleza como tal, además creo que es algo más comprensible para todo el mundo.

¿Vivimos domesticados?

Sí. Hago referencia a ello en uno de mis poemas de Arder o Quemar. En concreto me centro en el amor. Nos han impuesto unas relaciones humanas herméticas con unos patrones fuertemente marcados. Parece que no hay otra forma de actuar ante ciertas situaciones y en realidad esto no es así. Ciertamente no hay un patrón establecido para vivir las relaciones y el tema del fuego me pareció acertado porque es anárquico, no hay una forma determinada de vivir las relaciones y en general nada que tenga su base en la sensibilidad.

¿Tras Arder o Quemar que filo del puñal gana? ¿El del dolor o el del placer?

Si consigues de cosas negativas que te ocurren en tu vida hacer algo artístico que pueda generar algún tipo de sensación en otra persona, me parece que ha ganado la parte buena. El uso de la tristeza en el arte me gusta.


¿Te consideras un poeta de distancias cortas?

La poesía que escribo es bastante emocional, para cualquier persona tiene una interpretación muy directa. No te deja indiferente. Está construida para que el componente simbólico sea tan potente como el estético. Por otro lado, creo que no siempre es la que más se acerca al público debido a que hay cierto tipo de lectores, debido a los cánones establecidos, que no conciben esta forma de construir poesía en cuanto a la intensidad y la forma.

¿Qué papel juega la poesía en nuestra sociedad?

Un papel muy importante, poesía es cualquier cosa. De todo extraes algo poético. El mundo está plagado de poesía. Otra cosa es como género no se le de un papel preponderante cuando es el origen de la literatura. Las imágenes mismas pueden ser poéticas y nuestro día a día también.

¿Qué supuso para ti que tus versos fueran seleccionados para Versos al paso en Madrid?

Fue emocionante. Además porque había ciertos poetas reconocidos que se les pedía, en mi caso participé en una selección y es halagador que fuese unos 1.000 de los 24.000 que se presentaron.

¿Poesía como trinchera o como arma de asalto?

Muchas veces parece que se plantea esa dicotomía. Me recuerda a lo ya ocurrido en la Generación del 27, en el que había poesía muy reivindicativa y otra muy personal. Yo creo que son corrientes que conviven perfectamente juntas. Por ejemplo, hace poco estuve en un recital de temas queer y a mi poesía no le doy intencionalidad política en el tema LGTB, pero creo que lo puedes encontrar estudiándola tú en clave más detenida.

¿Qué nos espera en tu siguiente libro de poemas?

Creo que he utilizado mucho el componente personal y me parece bien porque la veo como esta forma de escape de poner por escrito tus inquietudes. Ahora bien, ha llegado el momento en el que crees que es necesario experimentar. La poesía que estoy haciendo ahora ya no tiene nada que ver con esto. Es más impersonal. Necesito experimentar con otros temas, otro tipo de escritura.

Te has adentrado en otra aventura llamada Circo de extravíos.

¡Sí! Es una editorial en la que queremos unir la poesía, la ilustración y el mundo del pensamiento. Queríamos traer conceptos del mundo sociológico a un plano más poético. Hemos empezado con un primer libro con el amor líquido de Zygmunt Bauman. Un total de 16 poetas han interpretado en sus versos el concepto y seguidamente dichos poemas han sido interpretados por 12 ilustradores. Estamos en plena campaña de crowdfunding

Javier F. Negro


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