La realidad siempre supera a la ficción. O eso es lo que siempre se ha dicho. La realidad, la historia, continuamente ha sido una gran fuente de inspiración para infinidad de guionistas o directores en la elaboración de sus películas. Pero, en ocasiones, se topaban con que la realidad no era como querían para contar su película.

Poner la coletilla de «basada en hechos reales» siempre ha sido un gancho genial para atraer a un gran número de espectadores al cine, deseosos de conocer las historias reales de esos personajes y hechos que aparecerán en la pantalla. Pero, en la mayoría de los casos, esa realidad ha sido modificada para adecuar las películas a una historia óptima para la gran pantalla. Hasta tal punto es así, que en ocasiones las licencias creativas tomadas por los realizadores convertían totalmente en ficción una película que nos vendían como real.
A continuación, os dejo una pequeña lista de algunas películas históricas, basadas en hechos reales, que se tomaron unas cuantas de estas licencias artísticas.




BRAVEHEART

Comenzamos con Braveheart, la primera de las películas basadas en hechos reales. La película más laureada de Mel Gibson, que en 1995 se hizo con cinco premios Oscar (entre los que se incluyen el de mejor director y mejor película), se tomó demasiadas licencias artísticas para elaborar la historia del líder escocés William Wallace.

Estatua de William Wallace en Aberdeen. Fuente: Commons Wikimedia.

El guionista Randall Wallace (sin parentesco alguno con el personaje histórico) aprovechó la poca información sobre la infancia y orígenes de Wallace para la elaboración de un personaje que en su infancia y juventud es castigado con la muerte de su familia y de su esposa por los «malvados» ingleses, convirtiéndolos así en claros antagonistas.
En cuanto al inicio de la rebelión escocesa, simplificada para no aburrir al espectador y que omite a personajes clave como Andrew de Moray, tiene su clímax durante la primera batalla del film. Esta es la batalla del puente de Stirling que, como su propio nombre indica, tuvo lugar sobre el puente que cruza el río Forth en la localidad de Stirling, no en una verde y llana pradera.

Es complicado también pensar que el romance que viven en la película Wallace y la futura reina Isabel de Francia fuera real. Ello es así porque a la muerte de Wallace esta tenía doce años.
Otra de las grandes licencias es el clímax final de la película. La escena cuando William Wallace, mientras es torturado, lanza el famoso grito de «¡Libertad!» y la cámara nos muestra cómo el antagonista, Eduardo I, muere en ese preciso instante, cuando en realidad moriría dos años después, en 1307.

ENEMIGO A LAS PUERTAS

En la genial cinta de Jean-Jacques Annaud también hubo espacio para las licencias artísticas. En esta, otra de las películas basadas en hechos reales, nos relata con la mayor crudeza posible la batalla de Stalingrado y cómo sufrieron los soldados que lucharon en ella, así como la población civil que tuvo que sobrevivir en sus ruinas. [Permitidme un breve inciso: para ver el calvario de los soldados alemanes que lucharon en dicha batalla nada mejor que ver la película alemana Stalingrado].

El francotirador soviético Vasili Záitsev. Fuente: Commons Wikimedia.

Una de las mayores licencias artísticas del film en realidad es extraída de la propaganda soviética de la época y de las propias memorias del protagonista, el francotirador Vasili Záitsev. Así, se aseguraba que Záitsev había mantenido un duelo de tres días contra un francotirador alemán de élite, el mayor Erwin König, al parecer, un seudónimo adoptado por el oficial Heinz Thorvald. Historiadores como Antonny Beevor han calificado este duelo como una invención.
La historia de amor entre Záitsev (Jude Law) y Tania Chernova (Rachel Weisz) también es inventada. Tania fue una francotiradora que participó en la batalla de Stalingrado y, aunque seguramente conoció a Záitsev, la historia de su romance no es más que una leyenda popular.



CINDERELLA MAN

El director Ron Howard es muy fan de alterar la historia original en sus películas, y en esta cinta tuvo que hacerlo para inventarse al villano. Cinderella Man nos cuenta la historia del boxeador retirado James J. Braddock, que tuvo que volver a boxear para poder alimentar a su familia durante la gran depresión.

Como en toda buena historia de Hollywood que se precie, especialmente si es boxeo, se necesita un

El boxeador James J. Braddock. Fuente: Commons Wikimedia.

villano claramente identificado. Así, Howard optó por utilizar al boxeador Max Baer, con el que Braddock se enfrentó por el título mundial de los pesos pesados. Pero para que Baer pareciera un verdadero villano el director convirtió al personaje en un ser cruel y fanfarrón. Carácter que, según quienes lo conocieron, dista mucho de su verdadera forma de ser.

Si bien es cierto, como se cuenta en la película, que uno de los boxeadores que combatió con Baer, Frankie Campbell, murió como consecuencia de los golpes sufridos en el combate, todos los que conocieron a Baer coinciden en que era una persona simpática y caballerosa con sus rivales, y mantuvo una buena relación con algunos de ellos como Primo Carnera o el propio Braddock.

ATRÁPAME SI PUEDES

Cartel de Atrápame si puedes. Fuente: Wikipedia.

Esta película es una de las mejores producciones de Spielberg, desde que entró el siglo xxi. Protagonizada por Leonardo DiCaprio y Tom Hanks, nos cuenta la historia de Frank Abagnale Jr. Este es un joven falsificador de cheques y estafador que a los veinte años ya era perseguido por el FBI.

Aunque el propio Abagnale estuvo de acuerdo en como Spielberg contó la historia, lo cierto es que el director se permitió alguna que otra licencia artística, como por ejemplo la creación del personaje interpretado por Tom Hanks, el agente del FBI Carl Hanratty. En realidad, este personaje nunca existió, se trata de la combinación de varios agentes reales que persiguieron a Abagnale. Por lo tanto, las escenas en las que el personaje de DiCaprio llama por Navidad al detective que lo persigue son totalmente inventadas. Como el propio Abagnale aclaró, hubiera sido una estupidez ponerse en contacto con aquellos que le perseguían.



FARGO: ¿OTRA DE LAS PELÍCULAS BASADAS EN HECHOS REALES?

El caso de la película de los hermanos Coen es bastante peculiar. Al comienzo de la película se nos avisa de que está basada en hechos reales: «Esta es una historia verdadera. Los eventos retratados en la película tuvieron lugar en Minnesota en 1987. A petición de los supervivientes, los nombres han sido cambiados. Por respeto a los muertos, el resto se ha relatado tal como ocurrió».

Pero, a pesar de este aviso, la historia es completamente falsa. Como se indica al final de los créditos

Cartel de Fargo. Fuente: Wikipedia.

de la película, todos los personajes son ficticios. Tras el estreno del film los Coen fueron bastante ambiguos a la hora de aclarar si la historia en la que supuestamente se basaba el film era verdadera.

Tras varios años y entrevistas, los Coen confirmaron que la película no se basaba en ningún hecho verídico en concreto (aunque sí sacaron la idea de un par de sucesos ocurridos en otros estados). Pero querían que la gente así lo creyera, puesto que no querían que el público pensara en la película como un thriller normal y corriente.

Y vaya si consiguieron su objetivo. Desde el estreno de la película, allá por 1996, existe una leyenda urbana sobre esa supuesta historia real que incluso investigó un periódico de Minnesota.

Y hasta aquí este breve repaso a algunas de estas geniales historias, que intentaron ir más allá de lo acontecido. Pero no os dejéis engañar, la realidad supera siempre a la ficción.

Víctor Tirador