Sorolla y Portugal: punto y final

Visiones de España

El día 29 de junio de 1919 Sorolla le dio las últimas pinceladas a La pesca del atún, Ayamonte, el cuadro que cerraba el ciclo de las Visiones de España (originalmente denominado como Visión de España), el mayor de los encargos que el pintor valenciano recibió en los Estados Unidos, y también el que más le castigó físicamente, dejándole completamente extenuado.

Dicho encargo fue rubricado con Archer Milton Huntington y la Hispanic Society of America en 1911, dándole el magnate americano un plazo de cinco años para acometerlo. Es evidente que Sorolla se excedió varios años en dicho plazo, notando desde casi el principio que no se coordinaba con su espíritu ni manera de proceder.

En una carta fechada en enero de 1912 a Pedro Gil Moreno de Mora, banquero de origen barcelonés afincado en París y amigo íntimo de Sorolla desde los tiempos de la beca de Roma (1884-1887), le llegó a decir:

“(…) Nada he pintado engolfado en el proyecto de la decoración, y cuanto más pienso en ello, más contrario lo encuentro a mi temperamento. He perdido dos meses en los que he podido pintar algunas cosas que es posible fueran más útiles para la marcha del arte moderno, mientras este encargo me comerá los mejores años de mi vida…1.

Boceto para la instalación de la visión de España, 21,5 x 43cm. The Hispanic Society, New York.]

Ello se corrobora en los inicios del proyecto en los que tras una discusión sobre cómo abordar las Visiones de España se decidió que el enfoque fuese finalmente entre costumbrista y antropológico y no de tipo alegórico como propuso Huntington en un principio, que era un prisma en el que Sorolla no había trabajado desde hacía más de dos décadas y que es seguro que le resultaba del todo incómodo en aquellos momentos.

Otro aspecto importante era la delimitación de estas representaciones, porque aunque las denominemos las Visiones de España, el encargo hacía referencia a toda la Península Ibérica (por lo que entraba Portugal) y también a las colonias españolas que todavía se conservaban entonces como Guinea Ecuatorial, Ifni o el Rif.

En ese sentido no puede ser más explícito el boceto que presentó Sorolla en 1911 en el que se puede leer “África, Canarias, Azores” o “camellos rifeños“, lugares a los que finalmente Sorolla no fue ni retrató en ningún momento, lo que nos muestra el desgaste tremendo que supuso el encargo para él.

1919-La pesca del atún, Ayamonte, 349 x 485cm. Hispanic Society of America, New York

Un destino parecido estuvo cerca de tener Portugal, lugar al que Sorolla no creyó oportuno acercarse en 1919 (salvo alguna localidad fronteriza del Algarve) por la situación convulsa que vivía el país luso. No obstante, encontró una solución bastante original para que se aludiera a Portugal y a los portugueses en las Visiones de España, representando la pesca de los atunes en la ciudad onubense de Ayamonte.

Allí se desplazó Sorolla en mayo de 1919 desde Sevilla. Como era habitual entre él y Clotilde, se estuvieron escribiendo durante todo el tiempo que Sorolla estaba fuera de casa, por lo que podemos leer en sus palabras cómo fue el hallazgo del último tema a tratar:

” (…) Ayer fue un día duro para mí pues llegué a la orilla del río y me encontré con 200 y pico de atunes tremendos y como esto pudiera y creo debe ser el panneau que cierre la obra, toda vez que Cataluña representa el Mediterráneo y son pescadores.

Este Ayamonte con Portugal en el fondo y las pesquerías del océano creo espliquen sobradamente y razonen el haberlo pintado. Pues bien, como de no hacer el cuadro en Ayamonte, habría que hacerlo en Galicia y ya estoy aquí, decido quedarme, si bien esto no es jauja sino una posada con honores de casa de huéspedes” .

De este modo tanto el fondo del cuadro como el grupo de portugueses que aparecen en el segundo plano a nuestra izquierda vienen a finalizar este descomunal trabajo y a cumplir en ese sentido con los deberes contractuales que Sorolla adquirió con Huntington ocho años antes.

Carta de Sorolla a Pedro Gil Moreno de Mora del 27 de septiembre de 1911 en LORENTE, V., PONS-SOROLLA, B. y MOYA, M.: Epistolarios de Joaquín Sorolla. I. Correspondencia con Pedro Gil Moreno de Mora, Anthropos, Barcelona, 2007, p. 303.

Carta de Sorolla a Clotilde García del Castillo del 18 de mayo de 1919 en LORENTE, V., PONS-SOROLLA, B. y MOYA, M.: Epistolarios de Joaquín Sorolla. II. Correspondencia con Clotilde García del Castillo, Anthropos, Barcelona, 2008, p. 400.

Manuel Fernández Luccioni. 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:

LORENTE, V., PONS-SOROLLA, B. y MOYA, M.: Epistolarios de Joaquín Sorolla. I. Correspondencia con Pedro Gil Moreno de Mora, Anthropos, Barcelona, 2007.

• LORENTE, V., PONS-SOROLLA, B. y MOYA, M.: Epistolarios de Joaquín Sorolla. II. Correspondencia con Clotilde García del Castillo, Anthropos, Barcelona, 2008.

• VV.AA.: Sorolla y la Hispanic Society [Catálogo de exposición], Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, 1998.

• VV.AA.: Joaquín Sorolla. 1863-1923 [Catálogo de exposición], Museo Nacional del Prado, Madrid, 2009.

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