Y al séptimo | Comunicado

Con el tintero prácticamente seco escribimos este comunicado para dar por finalizada oficialmente la séptima temporada de El Café de la lluvia. Han sido unos meses muy intensos en los que este proyecto ha ampliado sus horizontes, dibujando con ello un punto de no retorno.

Javier F. Negro junto al pianista Julio Mazziotti

A lo largo de la temporada se han asomado a nuestro espacio voces como la del pintor Augusto Ferrer-Dalmau, el pianista Julio Mazziotti y el poeta Carlos Asensio, sin olvidar la participación periódica de nuevos espacios de colaboración gracias a Marta Lozano, directora de Modernatorio, Álvaro López Franco, director y editor de la revista Descubrir la Historia, y Rubén Almarza, director de Contra la Inercia. Nuevos espacios que se han sumado a los que ya estaban en nuestro Café como es la colaboración del Museo Arqueológico Nacional, Los Laberintos del Arte, Papiros Perdidos y las Plumas de Simurgh. Contenidos radiofónicos en clave humanista en las que no han faltado clásicos como el Consejo de Sabios con sus ciclos sobre la Revolución rusa o las intervenciones de Daniel Fernández de Lis sobre la historia de los Plantagenet. A los contenidos radiofónicos se han sumado crónicas, reseñas, artículos y colaboraciones escritas a nuestra web, una web que ha contado con mejoras en diseño y funcionalidades.

Javier F. Negro en la presentación de la revista Descubrir la Historia

Por otro lado, hemos tenido la fortuna de conducir la presentación de la revista Descubrir la Historia en el Museo Arqueológico Nacional, presentar el libro Breve Historia del Japón Feudal de Rubén Almarza, y participar como ponentes invitados en el I Congreso de Humanidades Digitales y Cibercultura, organizado por la Universidad de los Andes de Mérida, Venezuela.

Hacer memoria es recordar y asimismo realizar balance de una temporada que “se nos ha ido de las manos”. Ha sido un auténtico placer recorrer tantos rincones llenos de conocimiento y compartirlos con la audiencia de la mejor manera que sabemos. Nos sentimos muy orgullosos de haber alcanzado metas ni soñadas debido a los escasos recursos de los que disponemos.

Ahora toca serenar el alma y reflexionar sobre el futuro del proyecto. El Café de la lluvia seguirá caminando si conseguimos hacerlo sostenible en el tiempo. Os informaremos de los avances. Es necesario crecer para trazar camino.

Gracias por todos estos años y recordad que nos diferencia la magia.

Javier F. Negro