Los tesoros de la Hispanic Society brillan en Madrid

La exposición Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico, que se celebra en el Museo Nacional del Prado entre 04/04/2017-10/09/2017 viene a cubrir un desconocimiento generalizado hacia una de las grandes instituciones de la difusión del arte español en el extranjero, como es el caso de The Hispanic Society of America en Nueva York, atendiendo asimismo a los tesoros de su extensa y rica librería.

Huntington más allá de Sorolla

Como valoración previa, cabe decir que esta exposición es la más ambiciosa que se ha realizado sobre la institución norteamericana en España, dado que otras exposiciones en las que han participado sus obras siempre han sido parciales, bien centradas en la figura importantísima de Joaquín Sorolla y Bastida (1863-1923) como Sorolla y la Hispanic Society (celebrada en el Museo Thyssen-Bornemisza entre noviembre de 1998 y enero de 1999), Sorolla. Visión de España: colección de la Hispanic Society of America, (celebrada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao entre octubre de 2008 y febrero de 2009), o mostrando su fastuosa pinacoteca en la exposición De Goya a Zuloaga. La pintura española de los siglos XIX y XX en The Hispanic Society of America (celebrada en la Fundación BBVA entre diciembre del 2000 y febrero de 2001), pero sin atender al resto de sus colecciones, que son muy ricas.

El discurso de la exposición está segmentado en ocho ámbitos o espacios y que tienen como epílogo un vídeo documental situado en la sala D, que narra la vida de Archer Milton Huntington (no sin cierta propensión a la hagiografía) y la creación y evolución hasta nuestros días de la institución que creó.

La división de estos ámbitos o espacios sigue un criterio cronológico, con alguna nota temática, como es el caso del ámbito dedicado a la biblioteca y el dedicado a la cartografía o el propio de América, que vienen a hacer un efecto de bisagra entre los espacios más estrictamente cronológicos y que sirven para dinamizar el discurso.

Dicho discurso sirve para mostrarnos con claridad la amplitud de intereses que tuvo Huntington a la hora de atesorar el patrimonio español en la institución que había creado a tal efecto, porque lejos de concentrarse en un período concreto vemos que su coleccionismo da una visión de conjunto de toda la historia de España desde la Prehistoria (2400-1900 a.C.) hasta las primeras décadas del siglo XX, que es el momento en el que vivió, por lo que abarca más de cuatro milenios.

Un montaje cuidado hasta el último detalle

Montaje de la exposición ‘Tesoros de la Hispanic Society’. Sala A. Fuente: http://bit.ly/2grZE3h

En relación con el montaje de la exposición, destaca muchísimo el mimo y el cuidado con el que se ha realizado el que podemos ver en la primera parte de la exposición, en la sala A. No solamente se ha buscado que cada pieza esté expuesta en las mejores condiciones de conservación posibles, sino que hay un estudio sistemático en su disposición para que el espectador pueda sacar mucho más partido de ellas. De este modo, no solamente debe el visitante fijarse en la disposición de las piezas dentro de las vitrinas, sino en los sistemas utilizados para que obras como son los platos de loza dorada medieval de Manises, por poner un ejemplo, puedan verse tanto por el anverso como por el reverso, creándose la ilusión de parecer que están levitando.

El sistema de iluminación de esta primera sala y el acomodamiento del suelo, que en algunas partes está preparado para amortiguar la pisada del visitante, es verdaderamente placentero, lo que hace pensar que se busca que todo sea lo más cómodo posible para que el espectador preste una mayor atención a los objetos de artes suntuarias, que son los que predominan en estas primeras salas, dado que por razones predominantemente culturales (o de falta de cultura) llaman menos la atención del gran público.

Lo mismo se puede decir de la exquisitez con la que están dispuestas la colección de aldabas extrañas que coleccionó Huntington en su vida, por no hablar de la extraordinaria dificultad que representa presentar la selección de la biblioteca de la Hispanic Society que ha llegado a Madrid. En ese sentido, entre las diferentes tipologías de libros que allí encontramos podemos ver documentos reales, religiosos o jurídicos, siendo especialmente interesante para todo amante de la Historia del Arte un decreto promulgado por Carlos V por el que se incrementa la pensión anual de Tiziano fechado en junio de 1548.

Entre las pocas matizaciones que se pudieran hacer a esta primera parte de la exposición, sólo cabría decir que resulta un poco confuso encontrar un broche de cinturón visigodo de finales del s.VI en el ámbito dedicado a la Antigüedad o ver dos documentos autógrafos de Velázquez y Rubens respectivamente junto a obras de mediados del siglo XVI y no junto al documento que antes hemos referenciado sobre Tiziano.

Otros de los aspectos más interesantes que podemos encontrar en la muestra (salvando el hecho de que es una colección extranjera que dispone de tres obras originales de Velázquez), son la sala dedicada a la cartografía y sobre todo la que entronca con la España americana, que lleva varios años estando en el centro de sus investigaciones y para la cual se han dedicado enormes recursos pues en tiempos de Huntington no se la prestó la suficiente atención.

Desde José de Madrazo hasta Miquel Viladrich

Exposición ‘Tesoros de la Hispanic Society’ Sala C. Fuente: http://bit.ly/2grV1Gw

Por su parte, la segunda gran sección de esta exposición que encontramos en la sala C, aunque solamente sea por el contraste, adolece de la riqueza de montaje de la primera sala. Posiblemente en otro contexto esa misma sala hubiera lucido más, pero después de venir de un trabajo tan redondo expositiva y científicamente, resulta algo violento ver la simplicidad con la que se ha dispuesto esta parte.

En ella encontramos una enorme galería de retratos y paisajes de diferentes maestros desde el siglo XIX hasta principios del siglo XX. No deja de ser interesante desde ese punto de vista poder apreciar los matices que se dan entre José y Federico de Madrazo, Emilio Sala, Francisco Domingo Marqués, Ignacio Pinazo o Joaquín Sorolla en el caso del retrato y el propio Sorolla, Martín Rico y Beruete en el caso del paisaje. Pensamos también que podría haber dado mucho más juego la dicotomía entre Sorolla y Zuloaga, o el modernismo de Casas y Rusiñol o el arte de un auténtico desconocido como es Miquel Viladrich, a quien Huntington compró casi la totalidad de la obra que había producido hasta 1926.

Manuel Fernández Luccioni. Los Laberintos del Arte.

Datos prácticos

• FECHAS: del 04 de abril al 10 de septiembre de 2017
• LUGAR: Sala A, B y C de exposiciones temporales del Museo Nacional del Prado. Paseo del Prado s/n.
• HORARIO: L-S: 10.00-20.00h. D: 10.00-19.00h.
• TARIFAS: Entrada General: 15€, Entrada reducida (jubilados): 8,5€ y Entrada gratuita (estudiantes menores de 25 años, familia numerosa, desempleados).

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