El MAN estrena una nueva exposición: MVSAS

Las vidas de las Musas

Calíope| Tomás Aguilera Durán

Terpsícore sostiene una gran cítara mientras mira al infinito; Calíope muestra un escrito enrollado, quizá con un poema; son las Musas de la poesía y flanquean a Apolo, con otra cítara, en su papel de dios de las artes. MVSAS se titula la exposición del Museo Arqueológico Nacional que acoge a estas tres figuras solitarias, tres pinturas romanas en una pequeña sala en penumbra. Allí son las únicas protagonistas y pueden ser apreciadas realmente: tiene el encanto de lo esencial, de la pieza única que desafía a la parafernalia de las grandes muestras habituales.

Estas obras proceden de las excavaciones dirigidas por José Miguel Noguera Celdrán, comisario de la exposición, en uno de los cerros que han marcado el urbanismo de Cartagena durante milenios, el Molinete. Fueron encontradas entre los escombros de una de las estancias del llamado Edificio del Atrio, la sede de una asociación de comerciantes. Tan solo eran ya un puñado de añicos ennegrecidos que han vuelto a la vida después de un minucioso trabajo de restauración; aun así, sus siete compañeras, el resto de las Musas que debían completar el conjunto, se han perdido. Y es que es raro conservar pintura de la Antigüedad clásica y más aún de esa calidad.

El mito de las Musas estuvo muy presente en las culturas griega y latina, tanto que fue perdiendo su sentido religioso para convertirse en un símbolo universal de inspiración, presidiendo todo lugar dedicado al conocimiento (museion). Eso era, probablemente, aquella estancia derruida cuyo ambiente se recrea en la sala de la exposición. No obstante, la historia de estas representaciones es complicada. Fueron pintadas en la segunda mitad del siglo I pero no sabemos dónde se colocaron originalmente, pues mucho tiempo después fueron trasladadas e instaladas en el lugar en el que han sido encontradas. Lo sabemos porque, en realidad, hay una cuarta pintura en MVSAS: el fragmento de un rótulo que fecha esa remodelación en el año 218, en tiempos de Heliogábalo. Así, estas pinturas son testimonio de las inquietudes intelectuales romanas, pero, además, con su vagabundeo, obligan también a cuestionar viejos conceptos, como la supuesta crisis del siglo III en Carthago Nova. Dicen mucho esas Musas inmutables.

En su presentación institucional, los representantes de las entidades implicadas hablaron de temas importantes como el impacto de la marca turística Cartagena Puerto de Culturas, el potencial patrimonial de la ciudad o la relevancia de la cooperación entre las administraciones y la empresa privada; cuestiones relevantes y necesarias, unas más que otras, en el mundo práctico de los mortales. A las Musas de la poesía no parece importarles, con su cítara y su papiro, tras sus muchas vidas entre humanos.

Tomás Aguilera Durán

Información práctica

Fechas: 2 de octubre-9 de diciembre de 2018
Lugar: Museo Arqueológico Nacional
Entrada: gratuita
Vídeo de la presentación
A propósito de la muestra se organiza un ciclo de conferencias
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