tarteso
Reseñas

Tarteso en un libro

Tarteso (Espasa) es el título del trabajo escrito por Sebastián Celestino Pérez y Esther Rodríguez González, investigadores del CSIC y codirectores de las excavaciones en el yacimiento de Casas del Turuñuelo.  

Uno de los rostros pétreos hallados en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo en la campaña de 2023 nos da la bienvenida al libro en forma de portada. En su interior, las páginas recorren la historiografía de Tarteso y asimismo su propia historia. El viaje que nos proponen los arqueólogos Esther Rodríguez y Sebastián Celestino es una aventura por el conocimiento con mayúsculas. 

Viajes por el conocimiento

Como en aquellos libros de viajes decimonónicos, en cada capítulo los autores nos deleitan con sus propias vivencias a lo largo de los años. Un telón de fondo de recuerdos de congresos, estancias y colaboraciones con diversas instituciones. Bajo esta aatmósfera conocemos el estudio historiográfico e histórico de aquello que conocemos como Tarteso. 

La ciencia y sus circunstancias en Tarteso

Portada de Tarteso. Puedes encontrarlo AQUÍ

¿Cómo se ha tejido el conocimiento de una cultura descrita por otras? Esther Rodríguez y Sebastián Celestino nos proponen un recorrido historiográfico en el que se ha ido configurando la identidad de Tarteso al ritmo de los descubrimientos, trabajos en los yacimientos arqueológicos y estudio en laboratorio. Un camino no exento de dificultades como pueden ser los primeros métodos “arqueológicos”, el expolio y la propia pérdida de patrimonio por la construcción en las ciudades.

En el presente libro seguimos las huellas escritas de Coleo de Samos, contemplamos los errores de Schulten y los trabajos de Bonsor en Carmona allá por 1880 en una aventura que acababa de comenzar como así refieren figuras de la talla de Blanco Frejeiro y Joan Malaquer, este último fue paradigma en la priorización del estudio arqueológico y apostó por crear espacios de intercambio de saberes con otros estudiosos de su tiempo. Un claro ejemplo fue el Congreso de Jérez de 1969 en el que asoma de forma nítida la tesis del impacto fenicio en la construcción de tarteso. Aquel encuentro fue la antesala de una serie de congresos que tendrían su punto de inflexión en Huelva en 2011 bajo el título: Tarteso. El emporio del metal. 

Durante la segunda mitad del siglo XX los descubrimientos se fueron sucediendo en una secuencia de hallazgos fortuitos en aquella España rural. La obra se refiere a ello con gran detalle como es el caso del denominado Tesoro del Carambolo” en 1958. También se detiene el la aparición en los años 60 de la copa Kilyx de Medellín, una historia que daría para una novela y que tiene como consecuencia los trabajos que se realizan en la zona bajo la batuta de Martín Almagro Gorbea. Finalmente, Cancho Roano es otro ejemplo de cómo el azar ha permitido a los profesionales de la arqueología y la historia hilvanar fragmentos del pasado. 

Tarteso: una cultura de culturas

La tercera capa de lectura, y entrelazada con las otras dos, es la que aborda cuestiones históricas de tarteso. El libro recoge el proceso de hibridación cultural entre fenicios y poblaciones autóctonas del suroeste peninsular a partir de finales del siglo VIII a. C, así como su expansión en lo que conocemos como Cádiz, Huelva, Sevilla y Córdoba bajo la explotación minera. Seguidamente nos encontramos con la denominada crisis del núcleo meridional a mediados del siglo VI a.C. por cuestiones económicas y el auge de los enclaves tartésicos ubicados en el valle del Guadiana durante un siglo, tesis que defienden los autores del libro. 

De Tarteso se desprenden varias cuestiones. La primera de ellas es que hay una serie de características comunes que apuntan a que el territorio que abarcó lo que se denomina Tarteso incluye los valles del Guadalquivir y del Guadiana. La segunda  se refiere a la conectividad del comercio mediante el Mediterráneo permitiendo el intercambio de bienes muy lejanos como pueden ser elementos de origen Etrusco o de la costa de Siria-Palestina La tercera son las incógnitas que aún se dibujan en el horizonte como el ámbito religioso del que tenemos algunos vestigios de corte fenicio. Un punto en el que el hallazgo de un archivo sería clave para conocer muchos aspectos de la vida de estas comunidades. 

En definitiva, aún queda mucho por conocer y los nuevos avances tecnológicos aplicados a la arqueología como la paleoantropología y paleogenética (a pesar de las dificultades materiales), y los trabajos sobre el terreno nos seguirán ayudando a completar las piezas de un puzzle que siempre estará inacabado.  

Una mención especial: Casas del Turuñuelo

El último capítulo del libro está dedicado al yacimiento de Casas del Turuñuelo. Aunque este aparece mencionado en diversos pasajes anteriores, es en este momento donde se aborda en profundidad uno de los mayores hitos de la arqueología española reciente. Resulta de gran interés leer el proceso de adquisición de las tierras en las que se halla el yacimiento. Esto es un claro ejemplo de las dificultades que se pueden encontrar los profesionales de la arqueología.

Presentación de los rostros enocntrados en Casas del Turuñuelo | Construyendo Tarteso

Casas del Turuñuelo es otro de los puntos de inflexión de la historia de la arqueología debido a los datos que nos aporta, así como la apertura de nuevas líneas de investigación como muestra el gran edificio amortizado hallado en el enclave. No me caben dudas que durante las siguientes campañas el yacimiento de la Guareña seguirá brindando titulares y trascenderá de la comunidad científica a la opinión pública. 

Una historia que merece ser contada

De manera amena y rigurosa Tarteso nos acerca no sólo al pasado de una serie de sociedades con elementos comunes, sino a la propia historia de los trabajos realizados a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI. La obra es una propuesta valiente y  muy necesaria para que podamos conocer cómo se “escribe la historia” y nos enseña que cuando damos una respuesta en una investigación, nos surgen a su vez otras tantas preguntas.  

A modo de despedida no puedo resistirme a compartir una fragmento que se encuentra en el último tramo del libro y que refiere al hallazgo de los rostros en piedra de Casas del Turuñuelo. 

El sentimiento que te recorre al mirar por primera vez a los ojos de un personaje perteneciente a la cultura tartésica, sea real o mítico, es casi imposible de definir, pues es más probable que, por mucho que nos explayemos en su descripción, nos quedemos cortos a la hora de expresar el poder de atracción que transmiten. Si queréis un consejo sincero, id a conocerlos en persona. Deteneos frente a ellos para admirar su belleza. Puede que, si los miráis fijamente, terminen por contaros su historia
Pág. 159

Entrevista con Sebastián Celestino Pérez y Esther Rodríguez González

Finalmente, compartimos la entrevista que le realizamos en nuestro directo a los autores del libro. La podéis disfrutar tanto en vídeo como en formato podcast. 



Redacción
Author: Redacción

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